Sobre el papel, la propuesta del rock sureño tenía su gancho: una base de blues inundada de robustas guitarras eléctricas, con pequeñas gotas de country. The Allman Brothers tal vez no sean un exponente totalmente fiel al género, pero si su más digno representante. A diferencia de otros grupos del sur, siempre buscaban enriquecer sus canciones dotándolas de un gran sentido: canciones de hasta treinta minutos donde cada uno de sus seis componentes podía, de vez en cuando, escapar a os convencionalismos del rock.
Una de las características de The Allman Brothers era la presencia de dos baterías, que junto a un bajo omnipresente, creaban la plataforma ideal para los juegos de guitarra de Duane Allman, líder de la banda, cerebro indiscutible y uno de los guitarristas más influyentes de los primeros setenta. Su gran reputación se fraguó como músico de estudio junto a artistas del soul como Wilson Pickett o Aretha Franklin. Su hermano menor Gregg aportará los teclados y su personal voz, entre los nasal y lo rancio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario