Dentro de Roxy Music, Brian Eno será el exponente del atrevimiento y la osadía del principiante: un aplicado de la electrónica pero peligroso opositor a la dictadura de Brian Ferry, quien poco después de editar su segundo álbum en 1973, le expulsa del grupo. Antes, el grupo entrará por primera vez en las listas británicas en 1972, y con un modelo de música que funcionaría a la perfección en la vieja Europa. No sucederá lo mismo en Norteamérica, donde pasarán más que desapercibidos tras su presentación como teloneros en una de las giras de Jethro Tull. En 1974 asomará el ego desbocado de Brian Ferry publicando su primer trabajo en solitario, una colección de temas pop y rock donde se pueden encontrar canciones que suenan a Bob Dylan o The Rolling Stones, y al que ese mismo año seguirá un segundo. Como colofón a tanta creatividad, Roxy Music alcanzará su primer número uno en las listas británicas, algo que sucederá a partir de entonces cada vez que se edite un nuevo trabajo. La portada de uno de estos -y en la que aparecen dos chicas en bragas y sujetador- será censurada en España y Estados Unidos.
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