viernes, 23 de abril de 2010

Rock Progresivo: Yes (III)

En 1978, cuando sus trabajos se antojan más una despedida que un resurgir, la formación clásica del grupo pondrá punto y final a la aventura colectiva. Todo lo posterior, reconversión sonora incluida, será un intento inútil de prolongar la vida de un grupo que ya lo había dicho todo. A tanta vitalidad solo le quedará la opción de embarcarse en espectaculares giras mundiales que incluso les trae a España en 1983, y de las que saldrán innumerables grabaciones en directo. Hoy todavía se les puede considerar en activo, pero su actual existencia no deja de ser anecdótica: unos dinosaurios cuyo peso y volumen les proporciona la inercia necesaria para seguir avanzando en un negocio que se resiste a cerrar sus puertas. Lo mejor de su obra ha quedado muy atrás, algo que constituye por si mismo un motivo más para revalorizarlos. El día, esperemos no muy lejano, en que nuevas generaciones de intérpretes repesquen la fantasía y las ideas que Yes expresaba en sus discos, el rock saldrá ganando.


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