miércoles, 21 de abril de 2010

Festivales: entrando en la historia

Desde el primer momento, todo aquel que acudió a Woodstock sabía que estaba haciendo historia: los medios de comunicación y respetados comentaristas se vieron obligados a explicar que estaba ocurriendo en América para que sus hijos se pusieran a cantar "no queremos lluvia" a unas nubes que no les hicieron caso y convirtieron aquel encuentro en un caos que, sin embargo, no parecía restar un ápice de libertad a quienes la sufrieron. Woodstock quedó entronizado como una visión de la nueva sociedad, todo hedonismo y pureza a pesar de las toneladas de basura que quedaron abandonada tras el festival.
Solo tuvieron que pasar cuatro meses para que tan paradisíaca concepción de los festivales se hiciera añicos: The Rolling Stones quisieron despedir su gira americana con un concierto gratuito en California. Allí, la violencia y la ingenuidad de aquella fantasía se hicieron evidentes con un asesinato a pocos metros del escenario. En poco tiempo se había pasado del éxtasis a los artículos de denuncia y a los golpes de pecho.


No hay comentarios: