La más aventajada compositora y cantautora será Carole King, cuyo estilo melodioso e inspirado se traduce en discos de impecable factura - su Tapestry de 1971 es de obligada posesión- capaces de vender más de trece millones de copias. Y encontraremos a Melanie, sucesión de tiernas canciones pacifistas a través de una voz quebradiza y vulnerable. A Jim Croce, cuyo genio creador quedará fustrado por un accidente aéreo. John Prine, compositor de vocación acústica y filosófica. Joan Armatrading, cuya afición al jazz queda patente en su voz febril y sinuosa. John Stewart, buen compositor y mejor cantante, de voz recia pero flexible. John Martyn, inquieto, inconformista e incisivo guitarrista, cantante y compositor. Cat Stevens, cuyos inicios pop dieron paso a una serie de canciones repletas de cándidas imágenes infantiles y resonancias acústicas. Don McClean, el hombre del American pie. O Al Stewart, escocés de influencia "dylaniana", versátil y amigo de los experimentos musicales que abarcan desde la introducción de amplias secciones de cuerda, a los temas de contenido histórico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario