Y es que, James Taylor ya actuaba en público a los 14 años. Un tiempo después, apenas cumplidos los 17, su mente ya conocerá la confusión que habría de llevarle a una continua búsqueda nostálgica de la que se esconderá gracias a las drogas, algo que marcará a fuego su vida y su carrera.
Pero ahora todo parece que marcha bien en Londres, el rumbo se ha enderezado y ya es momento de regresar a sus orígenes, donde inspirado por esa angustia vital que marca su existencia, compone su primer disco en tierras americanas con canciones alegóricas que hablan crudamente de drogas y muerte. Canciones capaces de sobrecoger a aquellos que las escuchan. Un millón y medio de copias vendidas darán fe de que su carrera no ha hecho más que empezar.
1971 será el año de James Taylor: en uno de sus conciertos versionea un tema de su amiga Carol King y lo convierte en número uno. Su música despierta pasiones y atraviesa fronteras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario