Los setenta y los ochenta, constituirán para Bob Dylan su paseo por el rock más potente y enérgico. Fuera ya de CBS, solo hasta mediados de los ochenta grabará 16 álbums para todos los gustos: algunos tremendamente personales en los que aparecen las cicatrices de su fracasado matrimonio, otros con ritmo caliente, casi funky, un potente directo en el que hace una apasionante revisión de su extenso repertorio e incluso una trilogía de sentimiento cristiano. También será fácil observar interesantes colaboraciones con gente como The Band, Emmylou Harris o formando parte bajo seudónimo, de The Travelling Wildbury's, acompañado de George Harrison, Tom Petty, Jeff Lyne y Roy Orbison. Trabajos que nunca conseguirán dejarnos indiferentes y que al escucharlos siempre nos sentiremos transportados a aquellos tiempos lejanos en los que al igual que hoy, pensábamos en lo que nos decía en una de sus canciones: "el pasado no interesa y el mañana a lo mejor no llega. Y cada vez que despiertas es siempre presente".
No hay comentarios:
Publicar un comentario