Con su armónica, Paul Butterfield interpretaba un excelente blues. En 1963 formará la Butterfield Blues Band, participando en 1965 en el Festival de Newport, donde cometerán el sacrilegio de ser el primer grupo que toca con instrumentos eléctricos en un festival folk. La bronca que reciben del público es monumental, pero mínima comparada con la que se llevan acompañando a Bob Dylan en el mismo concierto y por el mismo motivo. Ellos, que por aquel entonces no son nadie, pase, pero Dylan, el mesías del folk, perpetraría la mayor traición que se conoce en el mundo de la música. En 1968, cuando su fundador les abandona, la Butterfield Blues Band quedará paradójicamente integrada en su totalidad por músicos negros. Pero serán los Canned Heat la quintaesencia del blues rock norteamericano, elevándolo a la enésima potencia con su especialidad: viejos temas que quedan adaptados y arreglados de tal manera que parecen nuevos -su mayor éxito de ventas es una versión de un tema de 1928-. Contaban con músicos tan excepcionales como excéntricos: dos guitarras de sonido cristalino y un cantante con un increíble hilo de voz. Desde 1968 a 1970, año en que muere uno de sus guitarristas, sus discos son dignos de coleccionista. Hoy, alabados por cualquier experto en blues, no son más que una bullanguera banda eléctrica.
2 comentarios:
Vicente,
Un blog fantàstic! Enhorabona! Ja em pots comptar en la teua llista de lectors (o de "grupis").
Sí, senyor, m'agrada molt!
Muchas gracias Laura...espero seguir ofreciéndote buenos instantes donde el rock prevalezca sobre el día a día...por cierto, me gustaría -todos tenemos un lado egocéntrico- que te hicieras seguidora del blog...Gracias de nuevo y acepto cualquier sugerencia...
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