Su guitarra decantaría la música de The Yardbyrds hacia el blues gracias a su perfecta asimilación de estilos. Las modestas ventas de su primer sencillo no les permitieron salir del circuito de los pequeños clubs, y la aparición de un segundo trabajo cinco meses más tarde no mejorará las cosas. En 1965 grabarían su mayor éxito coincidiendo con una nueva retirada de Eric Clapton, que ve como el grupo empieza a ser demasiado comercial y se alejaba del blues. Y es que el amor que le profesa a este estilo, en un tiempo donde el blues sigue siendo minoritario, no le dejarán muchas opciones a la hora de encontrar un nuevo trabajo. Así es como puede entenderse que su estancia con The Bluesbreakers, la banda de John Mayall -considerado como uno de los padres del blues británico- represente una de las mejores épocas para Eric Clapton y el comienzo de su reconocimiento público a gran escala. Fueron los días de pintadas callejeras en las que se proclamaba que Clapton era Dios.
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