sábado, 8 de mayo de 2010

Rock urbano: Tom Waits (I)

La carrera artística y personal de Tom Waits podría ilustrar perfectamente la transformación sufrida por algunos de los miembros más lúcidos de su generación cuando pisaron el último peldaño de la década de los setenta.
A lo largo de esta década, como muchos otros, Tom Waits protagonizará una larga y decidida carrera cuya meta parece la autodestrucción precoz, algo que paradójicamente le servirá para producir con cierta perseverancia algunos de los mejores discos de esta década, que sin ser grandes éxitos, si que le convertirán en un artista de culto. Su facilidad para experimentar y crear un sonido único y eficaz, terminará por convertir su voz -cascada por el tabaco y por el alcohol- en un elemento insoldable a su propia existencia. Resulta difícil clasificarle, pues más que un cantante es un actor, casi un cantautor cuya obra sigue rastreando entre lo más nauseabundo de la noche: vómitos, delirium tremens, violencia gratuita, amores imposibles y desamores ciertos. Y todo esto no será ni producto de su imaginación ni una serie de fantasías gloriosas: su vida era exactamente así.


2 comentarios:

Inma Ayuso dijo...

Y aunque me pareza raro a mí misma Tom Waits es uno de mis cantantes favoritos. ¡Es fabuloso! ¡me encanta!

Inma Ayuso dijo...

Si, verdaderamente nunca me canso de escucharlo ...