En su locura, las letras escritas por Los Salvajes no se corresponderán en nada a la traducción de los textos originales, algo que sin embargo no parece importar a la hora de transmitir el espíritu de rebeldía que se necesita en aquellos tiempos; además, con un sonido todo lo caótico, sucio y fuerte que se requería para, con todo el descaro del mundo, seguir imponiendo su inimitable estilo "rolling" durante algún tiempo, aunque también darán en el clavo con versiones de The Troggs y canciones propias cargadas de insatisfacción. Orgullosas afirmaciones de su personalidad sin parangón ni desperdicio a base de ritmo entrecortado y machacón de bajo y batería, así como agresivos solos de guitarra eléctrica que convertirán muchas de sus canciones en verdaderos himnos. En 1966 Los Salvajes llegarán a su máximo esplendor popular incluso con sus actuaciones en directo, sin embargo, el éxito ya no dará para mucho más en un tiempo en que la psicodelia acabará con ellos sin que sus nuevas camisas estampadas puedan remediar su inadaptación a los nuevos tiempos. Como todos, reaparecerán años después con kilos de más y lejos de saber ganarse a las nuevas generaciones del rock.
No hay comentarios:
Publicar un comentario