jueves, 13 de mayo de 2010

Rock europeo: el rock de los 60 en España; es duro ser yé-yé (I)

En los años sesenta, formar un conjunto moderno era una empresa llena de dificultades: las carismáticas guitarras Fender, las baterías Premier y los bajos Hoffner con forma de violín, los amplificadores y las etapas de potencia no estaban al alcance de la mayoría. Gravados con un impuesto de lujo, los instrumentos musicales suscitaban la envidia de los adolescentes desde sus brillantes escaparates.
Mientras, a los adultos les preocupaba la floración espontánea de aquellos brotes de modernismo que anidaban en los corazones juveniles destilando su ponzoñoso jugo capaz de paralizar voluntades y de fomentar la abulia, la promiscuidad y el relajo moral de las nuevas generaciones patrias. Los numerosos celadores del orden y la moral, los inquisidores de oficio o de afición, los mandos del Frente de Juventudes y los correligionarios de Acción Católica combatían con todas sus armas contra la moderna plaga. Todo un batallón en lucha fraticida frente a los excesos de la juventud desaforada.


No hay comentarios: