sábado, 13 de marzo de 2010

El nacimiento del rock XXXVI

En libertad surgirán atropelladamente todas las pasiones, musicales o no, que hasta entonces habían latido en su interior. La futura "reina del rock and roll" le gritará al mundo desde tugurios, bares o simples esquinas su insatisfacción, su frenesí juvenil, su diferencia.
Adoptado por un matrimonio blanco, en 1951, y como consecuencia de haber ganado un concurso local, debutará con RCA. Sus primeras grabaciones no cuajan a nivel popular y pronto empieza a deambular de compañía, al tiempo que se ve obligado a trabajar como lavaplatos en la cafetería de una estación de autobuses. Peor imposible. Seis meses más tarde, cuando ya casi ha perdido toda esperanza, llegará la respuesta que esperaba en forma de billete de avión rumbo a Nueva Orleans. La primeras sesiones fracasarán por culpa de sus nervios y la falta de acoplamiento con los nuevos músicos, pero durante un descanso se sienta al piano y balbucea una de las canciones que cantaba mientras fregaba platos. Había que depurar la letra, definitivamente obscena para la época, pero Tutti Frutti tenía serias posibilidades comerciales. No hay duda de que el tiempo y el talento le dieron la razón.


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