Vivieron todos juntos durante un tiempo, con hijos, mujeres, amigos y técnicos en una comuna, algo que empezaba a ser bastante común en aquellos tiempos en que todo se compartía; drogas, alucinaciones y conciertos gratuitos donde los Grateful Dead transpiran música mientras ya se creen artífices de la felicidad psicodélica. En 1967 ficharán por la poderosa Warner, pero durante tres años sus discos serán un verdadero desastre en ventas. Con la llegada de los 70 vendrá también su primer éxito y una madurez expresiva de lo que se llamó contracultura: una nueva forma de vida donde el reto consistía en adquirir cada vez mayor libertad. Pero sus primeros éxitos coincidieron con el marchitar de las flores, un tiempo que pillaría a la gran familia embarcada en una travesía jalonada de gastos y obligaciones económicas. Por suerte podrán hacer frente a la que se avecina con grandes temas que terminan por convertirlos en una reconocida banda de rock y de éxitos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario