Mick Jagger y Keith Richard se conocieron en la escuela primaria. Diez años después sus caminos volverían a cruzarse cuando por entonces, finales de 1960, ambos descubren un común amor por el rhythm and blues norteamenricano y una compartida amistad con el guitarrista Dick Taylor. En ese momento Jagger estaba matriculado para estudiar económicas y a Richard acababan de expulsarlo del colegio por una inquietante acumulación de faltas de asistencia. Paralelamente, Brian Jones pasaba por serias crisis juveniles en su ciudad natal. Los estudios habían dejado de ser su norte a pesar de la brillantez de sus notas. Ahora le preocupan el jazz, los discos de rhythm and blues, una airado resentimiento frente a sus mayores y, por si fuera poco, las responsabilidades paternas sobre dos hijos ilegítimos reconocidos apenas cumplidos los 17 años. Mientras mejoraba su aprendizaje con la guitarra ya era consciente de que su pasión escondida era consolidar su propia banda, por lo que distribuye anuncios solicitando colaboradores: uno de los primeros e contestar será el pianista Ian Stewart.
No hay comentarios:
Publicar un comentario