The Rolling Stones ya están en ese punto en el que todo lo que se toca se convierte ineludiblemente en oro, pero la alegría del momento durará poco. En su gira americana se producirá un desgraciado incidente que llevará una vez más la imagen satánica del grupo a un triste primer plano: mientras interpretan Symphaty for the devil, muere apuñalado un joven negro a manos de un miembro del servicio de seguridad, encargado para la ocasión a los poco recomendables Angeles del Infierno. Se estaba perdiendo el control y la crónica negra empezaba a pesar demasiado. El grupo tardará más de seis años en volver a interpretar dicha canción sobre un escenario.
Mientras parecen meditar sobre lo que está sucediendo y tras la grabación de su primer disco en directo, en 1970 deciden crear su propio sellos discográfico, cuyo lenguaraz logotipo diseñado por Andy Warhol, pasará rápidamente a formar parte de la iconografía del rock.
No hay comentarios:
Publicar un comentario