John Lennon será el primero en expresar el deseo de abandonar el grupo, pero es Paul McCartney el que en abril de 1970 notifica la muerte del grupo, una voluntad que se hace oficial el último día de ese mismo año. Les ha costado dar ese paso pero no hay otra solución: la comunicación entre ellos está totalmente rota y se prevee un feo final. Complicadas batallas legales y múltiples insultos entre John Lennon y Paul McCartney, quienes han terminado por convertirse en encarnizados enemigos, dan paso al epitafio pronunciado por Jhon Lennon, de The Beatles y la llamada década prodigiosa: "El sueño se ha acabado".
A lo largo de los años setenta, mientras sanan las heridas producidas por la ruptura, circulará periódicamente el rumor de su reunión. Algún empresario les ofrece públicamente cantidades fabulosas para que vuelvan juntos a los escenarios, presuntamente con fines benéficos, pero a pesar de tales anzuelos, aquellos cuatro muchachos de Liverpool mantendrán una negativa más que sensata.
1 comentario:
Un broche de oro para bajar el telón
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