domingo, 21 de marzo de 2010

El nacimiento del rock CXIV

Tras una temporada de actuaciones en clubs del Sunset Boulevard de Los Angeles, les contrata Elektra Records. Su primer disco, que toma el título del propio nombre del grupo, les convierte casi de inmediato en una de las grandes bandas del momento. El disco recoge una atmósfera de crueldad, muerte y sexo que serán de importancia vital en la imagen del grupo. Y entre sus surcos su primer número uno: Light my fire. En los dos trabajos siguientes vuelven a aparecer imaginativos y potentes. A diferencia de los grupos de San Francisco que parecen buscar el gran sueño americano a través de una vocación marginal y comunitaria, The Doors continúa expresando la realidad norteamericana con toda su violencia. Un factor que no impedirá nuevos números uno.
Para entonces, Jim Morrison es considerado por The New York Times el símbolo sexual más poderoso que ha aparecido en la cultura popular desde James Dean y Elvis Presley. Evangelista del rock ácido, misionero del sexo apocalíptico y rey del rock orgásmico, serán otros calificativos de la época.


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