domingo, 28 de marzo de 2010

The Rolling Stones: satán anda suelto

En 1964 era muy común leer en la prensa todo tipo de alabanzas sobre The Beatles, alabanzas en las que por supuesto aparecían como cuatro chicos buenos. Al mismo tiempo, lo que nadie sabía es que los malos se estaban gestando. Todo había comenzado en un poco antes, primavera de 1963, cuando dos productores en busca de talentos se trasladan con su automóvil hasta las afueras de Ritchmond para contemplar la actuación de una de las más sólidas esperanzas del nuevo rhythm and blues británico, unos chicos que se hacen llamar The Rolling Stones. El acontecimiento tiene lugar ante unos feligreses compuestos al cincuenta por ciento por amantes del género y barriobajeros de Chelsea. Al finalizar el concierto, uno de los productores rebosa entusiasmo mientras el otro, aunque mantiene sus dudas, no parece muy descontento. Ese mismo lunes les ofrecen un contrato de representación exclusiva. Están seguros de que The Rolling Stones no son un grupo más, sino todo un estilo de vida.


No hay comentarios: