Y justo cuando el mito se ha acostumbrado a tener muchos coches en el garaje, abundantes chicas en la cama y toda la diversión que se puede comprar con dinero, llegará la cita con el servicio militar. Aunque el ídolo tiene posibilidades de conseguir que esta cita esté llena de comodidades y privilegios, su representante decide que es mejor no pedir un tratamiento especial; además, ausentarse durante dos años, estando en la cima, puede ser un lance genial. En 1958, la maquinilla del peluquero arrasa el perfil de Elvis Presley provocando sus lágrimas y las de miles de fans, lágrimas que se verán multiplicadas cuando, justo antes de su partida hacia una base americana en la República Federal Alemana, fallezca su madre a causa de un débil corazón castigado por el abuso del alcohol y las pastillas para adelgazar. La simpatía de la nación se derrama sobre el cantante, amante hijo y patriota impecable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario