Alan Parsons ha practicado desde siempre alquimia de alto refinamiento estereofónico. Ingeniero de sonido de gente como Pink Floyd, Al Stewart o los mismísmos The Beatles -The Dark side of the moon, The year of the cat y Abbey road respectivamente-, pronto decidirá ganar dinero como artista de sus propios montajes tras asociarse con el escocés Eric Woolfson y formar The Alan Parsons Project, mejorada alquimia de estudio para la que se rodeará de los mejores músicos de sesión y cantantes del Reino Unido, incluídas viejas glorias que él resucitará del desguace del rock. Cada trabajo constituirá una idea conceptual -Edgar Alan Poe, Asimov, Gaudí...- fácilmente asimilable y vendible, que puntualmente acontecerá desde 1976 a 1987. Discos entretenidos, familiares y vorazmente consumidos.
Igualmente virtuoso se mostrará Vangelis, multiinstrumentista griego de residencia franco-británica forjado a finales de los sesenta en los Aphrodite's Child. Sus éxitos se compaginarán entre excelentes y "oscarizadas" bandas sonoras -Chariots of fire y Blade Runner-, discos en solitario mezcla de sinfonismo, experimentación y pulida perfección, y exquisitas colaboraciones con Jon Anderson, cantante del grupo Yes.
Igualmente virtuoso se mostrará Vangelis, multiinstrumentista griego de residencia franco-británica forjado a finales de los sesenta en los Aphrodite's Child. Sus éxitos se compaginarán entre excelentes y "oscarizadas" bandas sonoras -Chariots of fire y Blade Runner-, discos en solitario mezcla de sinfonismo, experimentación y pulida perfección, y exquisitas colaboraciones con Jon Anderson, cantante del grupo Yes.
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