Saturday night fever será una película barata que estrenada en Noviembre de 1977 recaudará en menos de un año más de 150 millones de dólares, de los cuales, más de la mitad corresponderán a las ventas del álbum doble que contiene su banda sonora, número uno en Estados Unidos durante veintitrés semanas seguidas. Nacerá así un nuevo y positivo concepto de mercadotecnia ampliamente extendido en la actualidad, en la que disco y película se promocionan mutuamente, llegando además el momento en que la música disco consigue por fin su epopeya propagandística; sociólogos, moralistas y reporteros cuentan con una nueva preocupación: el "travoltismo". En la parte negativa apuntar que serán tantos los que quieran aprovechar el filón, que de inmediato surgirá un subgénero cinematográfico de ingrato recuerdo y que tendrá por protagonista a las pistas de baile. Ninguna comparable con esta fiebre de fin de semana donde los falsetes efervescentes de los Bee Gees y el sencillo carisma de una ahora cotizado John Travolta, compartieron pantalla con interesantes temas de gente como Tavares, The Tramps, Yvonne Elliman o KC and The Sunshine Band.
No hay comentarios:
Publicar un comentario