sábado, 2 de octubre de 2010

AOR: Gotas de rock y baladas

Teniendo como tonos limítrofes el heavy metal y el pop rock, el AOR se configura como una inmensa tarta multisabor en la que cabe de todo con tal de agradar y repetir hábitos y tics de obligado cumplimiento. Música prefabricada que no dejará nada al azar, la improvisación o el arrebato. Gotas de rock potente, solos deslumbrantes, canciones de fácil colectivización, clubs de mimados seguidores con los que proteger los intereses de los artistas, laboriosa y estudiada publicidad...todo con los mismos propósitos: números uno, millones de discos vendidos, máximo nivel de presencia radiofónica y aluvión de conciertos. La máquina promocional funcionando a todo gas, implacable, sin un átomo de magia. Y ante este éxito arrollador, imposible no señalar un apunte básico y estadísticamente ganador: las baladas. Aunque todos los eximios practicantes del sonido AOR adoptan configuración de grupo de rock, ninguno olvidará el talismán de la balada como certero misil con el que conquistar de forma masiva a un público que, poco exigente, percibe con facilidad la belleza superficial del momento.

No hay comentarios: