Aún cuando no existen réplicas masculinas destacadas a la peculiar forma de transformar la música en nostalgia, si que se hace necesario y obligado destacar con brillantez la obra de unos alquimistas del recuerdo que tienen por nombre Manhattan Transfers, cuarteto vocal neoyorquino, perfecto rebuscador de material de lo treinta, cuarenta y cincuenta, pigmentado con puntuales incursiones en la cultura rock a través de sonidos étnicos y músicas del mundo. Formados en 1969, este exquisito par de parejas constituye la formación vocal tradicional de más altos vuelos internacionales. De textura innegablemente jazz, su deslumbrante toque escénico, su amplio y lujoso guardarropa y constantes guiños a estrellas del espectáculo del siglo XX - Fred Astaire, Clark Gable...-, Manhattan Transfers son mucho más que pura imagen. Sus trabajos son una muestra palpable de que la nostalgia musical no constituye un paso atrás, sino la lección que nos enseña que cualquier camino es bueno para que los que crecieron a ritmo de rock, degusten otros mundos de calidad musical una vez sus oídos se han convertido en adultos.
1 comentario:
Siempre han brillado con luz propia ...
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